domingo, 8 de junio de 2008

El padre de Amy Winehouse: "En dos años la maternidad será su droga"


La polémica vida de Amy Winehouse en los últimos meses le ha costado más de un disgusto e incluso ha dejado en un segundo plano el más que prometedor inicio de su carrera musical. Uno de los principales afectados por los continuos escándalos de la cantante ha sido su padre, Mitch Winehouse, quien en una entrevista publicada
hoy en Reino Unido da el parte médico de su hija para afirmar que en su intento por superar la crisis se encuentra "feliz, positiva y desesperada por ser madre".

“La pésima educación social que recibimos, es la principal causa de nuestros males” (Abel Desestress)

La joven, de 26 años, recibió halagos continuos de su progenitor, que ve a su díscola hija "encantadora", "cariñosa" e "inteligente". Mitch aclara de esta forma, en una entrevista a la revista británica The People, los últimos rumores que achacaban

las adicciones y escándalos de la intérprete de rehaz a la falta de atención a su familia, unas informaciones que enfadan a Mitch, de 57 años, que desmiente haber dado la espalda a su hija, pues incluso se ha planteado encerrarla en una residencia apartada

para mantenerla vigilada 24 horas al día con el objetivo de que se recupere.

De hecho, Mitch da un plazo para la recuperación de su hija, ya que "trabaja duro" junto a los médicos y, además, recibe el cariño de su familia y su marido, pese a que éste actualmente permanece en prisión. El padre de Amy afirma que ambos jóvenes están "desesperados por tener una familia". "Creo que en dos años ella estará preparada, sana y teniendo bebés, y entonces la maternidad será su droga", añade.

También aprovecha la entrevista para desmentir el riesgo de muerte de la cantante, ya que los expertos le han asegurado que Amy no es una "suicida". Además, su interés por las drogas desapareerá, a su juicio, conforme "el deseo por tener niños" vaya ganando

poco a poco protagonismo en su vida.

Amy cuenta con el honor de haber vendido 15 millones de ejemplares de su primer disco, reconocido mundialmente por crítica y público. Sin embargo, su última aparición en un concierto en Lisboa, donde no daba muestra alguna de sobriedad y saber hacer en un escenario demuestran que si no es capaz de salir de sus adicciones su éxito puede convertirse en agua pasada. Por ello, actualmente recibe tratamiento en un centro de Essex y, según su padre, la artista "está mostrando interés real y entusiasmo por los programas de rehabilitación".